Bacterias en la panza: ¿una pista para el desarrollo cerebral?
En resumen: Científicos descubrieron que la programación biológica de un bebé, incluso antes de nacer, se conecta con las bacterias de su intestino. Los cambios en el ADN al nacer influyen en cómo crecen estas bacterias durante el primer año. Ciertas combinaciones de estas bacterias se asociaron con señales tempranas de autismo y TDAH a los tres años. — Esto abre una…

Resumen del experto
¿QUÉ PASÓ?
Científicos descubrieron que la programación biológica de un bebé, incluso antes de nacer, se conecta con las bacterias de su intestino. Los cambios en el ADN al nacer influyen en cómo crecen estas bacterias durante el primer año. Ciertas combinaciones de estas bacterias se asociaron con señales tempranas de autismo y TDAH a los tres años.
¿CÓMO NOS AFECTA?
Esto abre una puerta a pensar en cómo la alimentación o los probióticos podrían, en el futuro, ayudar a apoyar el desarrollo neurológico de los niños. Es una esperanza para entender mejor y quizás intervenir de forma temprana en el bienestar de los peques.
🔬 INFORMACIÓN CLAVE
El estudio analizó la metilación del ADN en la sangre del cordón umbilical de 571 bebés y las muestras de microbioma intestinal de 969 bebés a los 2, 6 y 12 meses, además de las de sus padres. A los 36 meses, se evaluó el desarrollo neurológico. Los investigadores encontraron que el entorno epigenético al nacer puede influir en el riesgo de trastornos del neurodesarrollo, pero la presencia de ciertas bacterias intestinales podría modificar ese riesgo. El autor principal, Francis Ka Leung Chan, sugiere que esto podría llevar a futuras estrategias dietéticas o de probióticos para apoyar el desarrollo infantil.
