¿Los criterios del autismo en el DSM-5 nos están contando toda la historia?
En resumen: Un estudio reciente analizó cómo se agrupan los rasgos del autismo en el manual diagnóstico DSM-5 y encontró que separar las conductas repetitivas de las sensaciones no refleja la realidad de muchos niños autistas. La investigación sugiere que estas dos áreas, aunque relacionadas, funcionan de manera independiente y tienen múltiples facetas. Esta forma de categorizar influye directamente en cómo se…

Resumen del experto
¿QUÉ PASÓ?
Un estudio reciente analizó cómo se agrupan los rasgos del autismo en el manual diagnóstico DSM-5 y encontró que separar las conductas repetitivas de las sensaciones no refleja la realidad de muchos niños autistas. La investigación sugiere que estas dos áreas, aunque relacionadas, funcionan de manera independiente y tienen múltiples facetas. Esta forma de categorizar influye directamente en cómo se investiga, evalúa y apoya el autismo.
¿CÓMO NOS AFECTA?
Nos importa porque la forma en que se definen y agrupan los rasgos del autismo en los manuales diagnósticos impacta directamente en cómo se accede a apoyos, terapias y recursos. Si la clasificación no es precisa, podríamos estar perdiendo de vista necesidades específicas o enfocando las intervenciones de manera equivocada.
🔬 INFORMACIÓN CLAVE
La investigación, realizada con 1.368 niños autistas de entre 2 y 17 años, utilizó datos de cuidadores para evaluar la categorización del DSM-5. Los resultados, publicados en el Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, sugieren que los comportamientos restringidos y repetitivos (RRB) y los rasgos sensoriales son constructos separados, cada uno con múltiples dimensiones. Los investigadores Emily Spackman y Mirko Uljarević del Kids Research Institute de Australia enfatizan que esta clasificación afecta cómo se agrupan los participantes en estudios y qué rasgos se miden, lo que puede alterar los resultados de las investigaciones y la forma en que se diseñan los tratamientos. Adam Guastella de la Universidad de Sydney y el Hospital Infantil de Westmead, quien no participó en el estudio, calificó la evidencia como "convincente" para separar estos constructos.
